Consejos

  • Sin prisas. Si has concertado varias visitas el mismo día, intenta dejar un margen de tiempo bastante amplio entre casa y casa. Lo ideal es que veas la casa con tranquilidad . Tómate tu tiempo, pasea por la casa, observa todos los detalles, pregunta… Pero todo sin prisas, recuerda que no vas a comprar algo precisamente barato. Dedícale a la visita en torno a los 10-15 minutos y diez mas al exterior y zonas comunes.
  • Habla con los vecinos. Los vecinos pueden facilitarte la vida pero también amargártela: una familia entera metida en un piso de dos habitaciones, ruidos, peleas, gritos, perros que no paran de ladrar… No estaría de más que echaras un vistazo por las zonas comunes, ver si están cuidadas, pasear por los pasillos para ver si se escuchan ruidos… Además, los vecinos pueden darte información muy valiosa del estilo ‘ten cuidado, las calidades son pésimas’, ‘hay goteras’, ‘hay muchos robos’…
  • En compañia. En una primera visita es normal que uno vaya solo o en compañía de su pareja si el piso/casa es para los dos. Sin embargo, si te ha gustado un inmueble y has concertado una segunda visita, en esta ocasión es mejor que acudas con alguien más. Cuatro ojos ven más que dos y esa otra persona puede hacerle preguntas al vendedor que a ti no se te habían ocurrido, puede darte ideas o decirte inconvenientes de la casa, etc. ¿O no te ha pasado alguna vez que, cuando te gusta algo, no ves las cosas negativas y no piensas más que en tenerlo?
  • Dentro y fuera. Una visita a un piso en venta no solamente debe quedarse en el interior, sino también en el exterior y calles colindantes. Porque aunque vayas a vivir entre esas cuatro paredes, conviene conocer si el barrio es tranquilo y seguro, si hay comercios cerca o para comprar el pan vas a tener que caminar diez minutos, si es fácil encontrar aparcamiento o cada día va a ser una pesadilla, si hay parques cerca para pasear a tu perro, colegios donde llevar a los niños…
  • Zonas comunes.Lo mismo sucede con las zonas comunes. ¿Tiene ascensor la casa? ¿Y piscina? Si es así recuerda que las cuotas de comunidad serán más elevadas. ¿Está bien la fachada? ¿Crees que habrá que hacer obras pronto? No es lo mismo meterse a vivir en un bloque de pisos que está impecable a hacerlo en uno que se cae a trozos; imagina que la primera carta que te llega de la comunidad cuando apenas llevas viviendo unos meses es para aprobar una derrama bestial.
  • El precio de la zona. ¿Es correcto el precio que nos piden? ¿O es demasiado elevado? Responde a estas preguntas investigando los precios de otros pisos similares en la misma zona. Ahora con la ayuda de Internet y los portales inmobiliarios es fácil descubrir a qué precio está el metro cuadrado y calcular el precio medio del piso.
  • Elige una buena hora. La hora en la que visites el inmueble es importante. Si es una zona comercial o céntrica, conviene que la hora elegida sea aquella en la que mayor movimiento se produce, así podrás comprobar de primera mano si el ruido afecta en el interior de la vivienda o no.
  • No tengas verguenza. Muchas personas tienen vergüenza a la hora de visitar un inmueble y no preguntan o examinan la casa a gusto por miedo a parecer demasiado cotillas o indiscretos. Como hemos dicho, comprar una casa es una inversión de futuro muy importante, tu calidad de vida va a depender de ello, así que no te cortes a la hora de hacer cualquier tipo de pregunta o de abrir armarios, visitar varias veces la cocina, comprobar si las puertas o ventanas cierran bien, si hay humedades en el baño
  • Cosas pendientes. Antes de decir ‘sí’ interroga al vendedor sobre posibles derramas o gastos pendientes, a cuánto ascienden las cuotas de la comunidad, cuándo fue la última reforma que se produjo en el piso o en el bloque, si el edificio cumple todos los requisitos legales, solicitar una copia de los estatutos de la comunidad, etc.